Mispicaderos: más necesario que nunca

El artículo de El País "Qué difícil es hacer el amor en la ciudad" pone sobre la mesa una realidad que en Mispicaderos llevamos años viendo: cada vez es más difícil encontrar un lugar donde disfrutar de la intimidad. "Leer el artículo de El País"

Cuando Internet era un lugar divertido, creé Mispicaderos para ayudar a resolver ese problema. Hoy sigue teniendo todo el sentido, aunque la solución ya no pase solo por un coche o un rincón escondido. Clubs liberales, saunas, love hotels y otros espacios privados ofrecen alternativas mucho más cómodas, seguras y respetuosas.

Y quizá también haya llegado el momento de que las administraciones se planteen crear Centros Amatorios Públicos. Porque una ciudad pensada para vivir también debería estar pensada para quererse.